Alcalá de Henares

Sobre la huella de antiguos estudiantes
que en otro tiempo rondaron la ciudad
hoy se pasean las chicas elegantes
igual de guapas que antes
que alegran Alcalá.

En los conventos la voz de la campana
recuerda siglos de rezo y vocación
y cuando duermes, el eco de rondallas
despierta melodías que oíste con amor.

Alcalá de Henares
de la lengua y la cultura tu eres gloria
que ilumina con su llama la memoria
lo mejor de la española tradición.

Alcalá de Henares
al cobijo de tu sombra quiero estar
y cerquita, muy cerquita de la Virgen
que se venera en la Ermita del Val.

Hoy ya no hay tunas que vendan ilusiones
ni la muralla defiende tu solar
pero en las rejas que cercan tus balcones
alegres corazones se vuelven a asomar.

Entre la hiedra que quiere tu añoranza
y por la grietas que hieren su dolor
sonríen mudas las piedras milenarias
pues saben que otras nuevas reviven tu calor.