Fonseca

Adiós, adiós, adiós, pueblo barcelonés
donde con ilusión mi carrera estudié
adiós mi universidad cuyo reloj no volveré a escuchar,
adiós mi universidad cuyo reloj no volveré a escuchar.

Las calles están mojadas
y parece que llovió, que llovió,
son lágrimas de una niña,
por el amor que perdió.

Triste y sola
sola se queda la escuela,
triste y llorosa
se queda la facultad.

Y los libros,
y los libros empeñados
en el Monte
en el Monte de Piedad.

No te acuerdas cuando te decía,
a la pálida luz de la luna,
yo no puedo querer más que a una
y esa una, mi vida, eres tú.

AdjuntoTamaño
fonseca-acordes.pdf64.2 KB